A este Lemmy no se le ocurre otra estupidez que llevar una gorra de las SS durante una entrevista para la prensa alemana. Claro que es conocida su aficción a coleccionar objetos militares alemanes de las dos guerras mundiales, pero este hecho le puede producir serios problemas.
La Justicia germana va tras él. Sí se libra por aducir que lo suyo es mero coleccionismo (que es verdad) sin ninguna apología del nazismo… Los verdaderos nostálgicos del Tercer Reich lo prodían utilizar como excusa escapatoria, y sí sale bien de ello les serviría como precedente.
Y mira que soy un seguidor acérrimo de Motörhead. Pero considero que Lemmy está vez ha errado (ha hecho el gilipollas, simplemente).
Aunque también sospecho que todo es puro marketing para vender su último producto: Motorizer. Aquí os adelanto el tema English Rose.




