En algunos trabajos se les ocurre a los jefes algunas estupideces para motivar a los empleados y que rindan mejor… En vez de seres humanos lo que quieren son auténticos autómatas, que no razonen y obedezcan ciegamente, aunque lo disfrazen de autoestima o estimulación, pero para el mismo fin: obtener mejores resultados y beneficios, al margen de las personas.
En la película El año de la garrapata (2004) hay una escena en la que un profesor aplica una técnica de motivación japonesa para vendedores, que recuerda más a un entrenamiento militar…


