h1

La colección de trofeos nazis de Lemmy

11 marzo , 2015

Lemmy

«Otra cosa que la gente no entiende es mi colección de antigüedades nazis, la cual empezó a crecer de verdad precisamente tras haberme mudado aquí [EEUU en 1990]. Los artefactos de la Segunda Guerra Mundial llevan estando a mano desde que tengo memoria; después de todo, nací el mismo año que terminó la guerra y los soldados siempre volvían a casa cargados de recuerdos y cachivaches. Cuando me vine a Estados Unidos, tenía un puñal, dos medallas, puede que una bandera y una cruz de hierro, pero eso era todo. Pero, como pasa con cualquier afición, cuanto más vas ahondando en ella, más interesante se va volviendo, al menos si es seria. De modo que ahora tengo una enorme colección de objetos de la Alemania bélica: puñales, medallas, banderas, lo que se te ocurra. Me gusta tenerlos a la vista, porque es un recuerdo de lo que ocurrió y de que ha quedado en el pasado (al menos en su mayor parte; el nazismo sigue existiendo, pero como algo marginal). No entiendo a esa gente que piensa que, porque ignores algo, va a desaparecer. Es justo al revés: si lo ignoras, cobra fuerza. Europa ignoró a Hitler durante veinte años. Podríamos haberle derrotado en 1936: el ejército francés podría haberlo expulsado de Renania y habría quedado en ridículo. Su partido habría perdido el poder. Pero los franceses salieron con el rabo entre las piernas —otra vez— y le dejaron la puerta abierta. ¡Como resultado, asesinó a una cuarta parte del mundo! Y eso que no fumaba, no bebía, era vegetariano, vestía elegante, llevaba el pelo corto e iba bien acicalado. En cualquier restaurante de Estados Unidos habrían estado encantados de atenderle, al contrario que a Jesse Owens, héroe de los Juegos Olímpicos de 1936.

»Jesse Owens regresó a casa cubierto de gloria y con ocho medallas, tras haber demostrado delante de las mismas narices de Hitler los beneficios de una sociedad demócrata y multirracial… pero en los restaurantes de su propia ciudad se negaban a servirle. ¿Cómo coño se entiende eso? Nada me toca tanto los cojones como esa especie de doble rasero. ¿Sabes que todavía existen clubes en Inglaterra y Estados Unidos donde los judíos no tienen permitida la entrada? Este país vive en la negación. Fíjate en la industria del aeromodelismo: se niegan a ponerle una esvástica a la maqueta del Messerschmitt 109 a pesar de que era la insignia nacional alemana de la época. ¿Quiere decir eso que, en un futuro, desaparecerán las estrellas blancas de las putas maquetas de los Mustang porque algún ejecutivo decidirá que son un símbolo del imperialismo norteamericano? ¿Dejan de estar menos muertos los judíos porque prohibamos las esvásticas en las maquetas de los aviones? ¡No! Y no me hagas hablar de lo que los supuestos americanos hicieron con los auténticos americanos: los indios. Como probablemente podrás imaginar, no son pocas las discusiones que he mantenido a este respecto. Al parecer a la gente no le gusta que le digan verdades, pero a mí me gusta decirlas; me gusta porque ofenden a cantidad de gente. Si les demuestras suficientes veces que sus argumentos son una chorrada, puede que quizás, una sola vez, uno de ellos diga: “¡Oh! Espera un momento… Estaba equivocado”. Vivo para esas ocasiones. Y son raras, te lo puedo asegurar.»

Lemmy. La autobiografía

lemmy_cubierta

One comment

  1. Interesante libro. Tengo que leerlo. Seguro que está lleno de anécdotas interesantes . Eternos ¡¡¡Motörhead!!!..



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: