Archive for the ‘Historia’ Category

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Cocheras de tranvías de Valladolid

29 octubre , 2017

Fotos y planos de las antiguas cocheras de tranvías de Valladolid, que durante la Guerra Civil (1936-1939) fueron utilizadas como cárcel para presos políticos. Tras el triunfo de la sublevación militar en la ciudad, y una pequeña resistencia antifascista, unos 2.000 prisioneros de toda la provincia estuvieron allí hacinados. Sin contar con los de la Chancillería y la Cárcel de Santa Clara, los otros dos lugares de la ciudad que también utilizaron los golpistas.

1. Plano de la zona detrás del Campo Grande y en verde la parcela de Cocheras.

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2. Plano detallado de la parcela de las oficinas y cocheras de tranvías detrás del antiguo Hospital Militar, ahora Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León.

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3. Foto de una de la naves donde encarcelaron a los detenidos políticos de izquierdas, que todavía se puede ver desde el paseo del Arco de Ladrillo.

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4. Otra vista de la nave y al fondo se ve la otra y el edificio de las antiguas oficinas, hoy Biblioteca Militar.

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5. Fachada de las oficinas que ahora es la Biblioteca Militar en Paseo Filipinos, 13.

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6. Parte trasera de las antiguas oficinas de tranvías.

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7. Actualmente han construido un garaje (y ya no se puede ver como en esta foto), al fondo el edificio de las antiguas oficinas de tranvías.

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8. Vista aerea de Google Map que localiza el área actual (marcado en rojo) en dónde estuvieron las oficinas y cocheras de tranvías de Valladolid.

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9. Carta-postal de uno de los presos políticos a su familia de un pueblo de la provincia.

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Descubren un ‘iPhone’ de la época colonial en una pintura de hace 80 años

8 septiembre , 2017

Mr. Pynchon and the Settling of Springfield

La obra pertenece a un pintor abstracto italiano que murió en 1982 sin desvelar el misterio.

RT Actualidad
25 agosto 2017

«No está claro quién es este hombre, pero bien podría estar sacándose una selfi o estar revisando su muro», escribió Brian Anderson, el redactor de la revista Vice que notó un curioso detalle en una pintura de la década de 1930.

En la obra en cuestión aparece una figura que sostiene en su mano un pequeño objeto rectangular y brillante. Tanto la pose de ese personaje como el objeto que observa con detenimiento recuerdan la manera en que las personas de nuestra época utilizan sus teléfonos celulares.

La imagen forma parte del mural ‘Míster Pynchon y el asentamiento de Springfield’ (‘Mr. Pynchon and the Settling of Springfield’), instalado en 1937 por el pintor abstracto italiano Umberto Romano en las oficinas del Correo estatal de Springfield (Massachusetts, EE.UU.).

La escena retratada por el artista representa al colonizador inglés William Pynchon, quien en 1635 fundó el asentamiento que actualmente corresponde a la ciudad de Springfield.

En la pintura se puede observar al colonizador rodeado de americanos nativos vestidos con las prendas tradicionales y luciendo plumas de adornos adheridas a sus cabellos. El misterioso usuario de ‘smartphone’ aparece a los pies de Pynchon, mientras que otro hombre más a la derecha parece intentar espiar la pantalla del ‘dispositivo’.

No es posible decir con seguridad qué es lo que sostiene el aborigen en la mano, ya que el autor de la obra murió en 1982 sin haber dejado detalles al respecto. Sin embargo, el historiador Daniel Crown, quien ha publicado recientemente un libro sobre la historia de la fundación de Springfield, sugiere que, si bien el arte de Romano es bastante ambiguo, el enigmático objeto podría ser un espejo, un tipo de objeto muy valorado por los nativos americanos de la época colonial.

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La primera civilización europea revela sus secretos

27 agosto , 2017

Creta

Los minoicos habitaron la isla de Creta unos cinco mil años atrás

QUO
03/08/2017

Los orígenes de las primeras civilizaciones europeas, los micénicos y los minoicos, han sido intensamente debatidos. Las teorías incluyen migraciones de diferentes lugares, incluyendo Europa y Asia Menor, antes y durante la Edad del Bronce. Ambas culturas tenían escritura, pero mientras se sabe que el idioma micénico, es una forma primitiva de griego, la identidad de la lengua minoica es desconocida.

Ahora, por primera vez, un grupo de científicos liderados por David Reich, han analizado secuencias del genoma de miembros de ambas civilizaciones, que habitaron el Mediterráneo entre tres mil y cinco mil años.

El estudio, publicado en Nature, comparó muestras de 19 individuos: 10 de la civilización minoica, 4 de la micénica, tres individuos del sudoeste de Anatolia (Turquía), un individuo de Creta, contemporáneo de los micénicos, y una muestra neolítica (5400 a.C.), es decir, previo a la aparición de ambas civilizaciones. Los datos obtenidos se compararon también con muestras de ADN de 332 individuos de otras civilizaciones, 2.614 humanos actuales y dos cretenses actuales.

Los resultados sugieren que los minoicos y los micénicos comparten gran parte de su herencia genética: alrededor de tres cuartas partes de la ascendencia de ambos pueblos deriva de los primeros agricultores del mar Egeo, incluyendo Anatolia occidental (una región que se encuentra dentro de Turquía moderna), Grecia y las islas griegas. Pero también es, muy diferente del resto de la Europa contemporánea y de los primeros agricultores de Grecia.

El estudio también muestra que los micénicos descienden de los habitantes de las estepas al norte de los mares Negro y Caspio.

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Thoreau el emboscado

12 julio , 2017

thoreau forest

JOAQUÍN ARAÚJO

Esta civilización se ha arrancado a sí misma de casi todo lo que la hace posible. El paraíso es desmantelado a diario como demuestran los casi 20 millones de árboles que cada día son abatidos o quemados en este planeta. «¿Quién robó a los bosques, a los confiados bosques?» Se pregunta dolorida Emily Dickinson, sin duda lectora de Thoreau. Por eso algunos nos hemos emboscado: para tenderle trampas a esta miseria programada. Queremos ser la parte del bosque que defiende al bosque. No solo vivimos en las arboledas, intentamos menguar la señalada mengua plantando, no solo árboles sino, ante todo, las emociones que nos guiaron hacia la Natura y que nos han permitido comprender algo.

Por suerte tenemos maestros antecesores como el que aquí celebramos.

La emboscadura aporta serenidad. La primera cosecha de la arboleda es la calma. Fruto en estrecha relación con la capacidad dadora de las selvas. Porque «los bosques son muestras y especies que no son solo para sí mismas, sino para su ambiente», afirma Walt Withman, seguramente leído por Henry David. Acaso también el primero leyó al segundo. En cualquier caso ambos, gigantes de la literatura americana, supieron admirar profundamente a las selvas que comenzaban, hace doscientos años, a perder todas las batallas.

El bosque es la seguridad social de la biosfera, la farmacia para los lisiados aires del presente, la transparencia que se suma a las aguas y a la atmósfera en cuanto dejamos respirar y beber a los árboles.

Se nos quiere olvidar que a nuestros pulmones llega el alma verde de las hojas.

Los emboscados comprendemos con Ernst Jünger que «la curación está en lo numinoso».

Emboscarse propicia también un deleite. Se puede degustar la Belleza fundacional. La apreciación de Francisco Giner de los Ríos de que «a la contemplación de un árbol podría dedicarse la vida entera», brota de lo que tus ojos están comprobando cada vez que se asoman al bosque. La arboleda ha creado la mayor la complejidad del presente, es decir la multiplicidad de la vida. No menos las tramas esenciales de las que mana la madera que hizo casi todas las casas y publicó todos los libros. Que nos dio, es más, los mangos de las hachas, como Tagore recordó en un imprescindible aforismo. Sin olvidar la sombra reparadora que cada día necesitamos más.

Los bosques además no mienten, de hecho están ahí para que «todo sea verdad bajo los árboles», comprendió Antonio Gamoneda.

Nada usa mejor el tiempo el espacio que el árbol. Nadie marca mejor el paso de las estaciones. Nada acompaña tanto a tus paseos.

Por si todo eso fuera poco, los bosques son maestros, como reconoció Ortega y Gasset. Incluso puede afirmarse que no existe mejor doctor en economía porque, al ser un consumidor que en parte se consume a sí mismo, sabe no agotarse. Lección que insistimos en no aprender aunque ya es vital imitar a las selvas que nos quedan.

«Poeta es el hombre devorado por los espacios del bosque», suma María Zambrano. Pero la relación del árbol con el arte —de todos los tiempos y culturas— desemboca en la mejor y más corta definición de poeta, la escribió Federico García Lorca: «Poeta es árbol».

Cura, serena, produce, resulta solidario, merece nuestra admiración y compasión, es arte…

Por eso algunos nos emboscamos.

Lo hacemos queriendo seguir la formidable vivencia escrita por H.D. Thoreau, del que hoy se celebra el 200 aniversario de su nacimiento.

Él escribió: «Voy y vengo por esos bosques acompañado por una extraña libertad que mana de ellos mismos.»

También esto: «¿Qué hay en el paisaje que no sea una cierta fertilidad en mí?».

Libre y fecundo, pues.

No consigo dar con nada que más dé.

GRACIAS Y QUE THOREAU Y LOS BOSQUES OS ATALANTEN COMO A TANTOS OTROS DESDE HACE DOS SIGLOS.

EL MUNDO

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Rockin’ Vickers en Yugoslavia (1965)

17 enero , 2017
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Lemmy, el primero por la derecha en esos años.

Corría el año 1965 cuando Lemmy (Motörhead) entró como guitarrista en la banda The Rockin’ Vickers, estuvo dos años hasta 1967. Este grupo rockero fue la primera de las bandas británicas (u occidentales) que pasó al Bloque del Este, el llamado Telón de Acero, en especial en la antigua Yugoslavia del mariscal Tito. Aunque Yugoslavia no estuviese en el Pacto de Varsovia (bajo las órdenes de la URSS) era uno de los estados que conformaban el modelo político-económico del llamado ‘socialismo real’ y, también, era un referente del Movimiento de los Países No Alienados.

En ese verano del 65 actuaron en unas pocas ciudades yugoslavas, como nos cuenta el propio Lemmy en su Autobiografía, del 2002, y además ya apreció el rencor entre las diferentes nacionalidades, que años después estalló en las guerras que pusieron fin a la Federación Yugoslava. Incluso, como bien nos matiza, reconoce el desconocimiento que tenía de cómo Occidente («su propia gente») metió la mano en el asunto bélico:

«Los Vicars fueron el primer conjunto británico que tocó al otro lado del Telón de Acero. No estoy seguro de cómo se organizó aquello; nuestro representante era un tipo de lo más emprendedor, a pesar de dedicarse a las vajillas. Tocamos en Yugoslavia, que venía a ser el país de paso hacia el Bloque del Este. En realidad, la zona no tenía mucho más que ofrecer al margen de eso. A grandes rasgos, sólo vimos piedras, matojos y gente pobre. Tocamos en Liubliana, actual capital de Eslovenia. Después bajamos a Montenegro y Bosnia. Y todo el mundo aprovechaba para echar pestes de todos los demás. Me refiero a echar pestes como si de verdad desearan matarse los unos a los otros, al parecer por motivos históricos que ya nadie recuerda. Se lo meten a los niños en la cabeza desde que tienen un año. Haría falta un milagro para que la situación cambie algún día. Serbios contra croatas. Era lo único de lo que oías hablar y, por supuesto, actualmente todo sigue igual. Claro que, desde mi punto de vista, todos eran chungos, porque, en tanto que comunistas, se dedicaban a hacerle unas mierdas a la gente que a mí jamás se me hubiera ocurrido hacerle a nadie. Ignoraba entonces que mi propia gente, les estaba haciendo las mismas mierdas. No puedo decir que nuestro viaje a Yugoslavia me resultara particularmente esclarecedor. Sólo vimos las escenas de postal. Te hacen una visita guiada, ya sabes, pero siendo un país comunista se trata de La Visita Guiada, ¿entiendes? Si te dicen que por ahí no vayas, ¡puedes estar seguro de que por ahí no vas a ir!»

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Fue al baño en una cueva y realizó un descubrimiento arqueológico de 49.000 años

27 noviembre , 2016

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En una expedición encabezada por el arqueólogo Giles Hamm uno de los miembros del equipo tuvo que hacer una pausa y encontró huesos y herramientas clave para comprender la colonización humana en ese continente.

DIARIO REGISTRADO
3 noviembre 2016

Fue en la zona conocida como Flinders Ranges cuando en un momento uno de los nativos que formaba parte del equipo de expedición avisó que necesitaba ir al baño. Clifford Coulthard se acercó hasta unas rocas alejadas y le llamó la atención que tuviera marcas de fuego.

«Que personas enciendan fuego en un cobertizo rocoso, significa actividad humana», planteó el arqueólogo que decidió explorar un poco más la zona. Los rastrillajes permitieron el hallazgo de fragmentos de herramientas sofisticadas y 200 restos de huesos de un gigantesco marsupial que vivió en Australia hace unos 49.000 mil años atrás, según las estimaciones.

Los aborígenes australianos son los más antiguos que continuaron su civilización, incluso se cree que fueron los primeros que abandonaron África de acuerdo con un estudio genético realizado por la Universidad de Copenhage.

«Si llegaron 50.000 años atrás, no les dio mucho tiempo para moverse tan rápidamente hacia el sur. Podría haber sido colonizado mucho antes de eso. Podría ser 55 mil o 60 mil años atrás», cree el arqueólogo que con este hallazgo puede llegar a modificarse completamente la historia de las migraciones en Australia.

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Diprotodon optatum, llegaban a medir hasta dos metros de alto
y pesar 2.500 kilogramos.
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¿Quién inventó la minifalda?

2 noviembre , 2016

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Mary Quant es considerada la inventora de la minifalda, aunque algunos autores opinan que se creó antes de 1964

MUY INTERESANTE

Fue una creación de los años sesenta, obra de la diseñadora inglesa Mary Quant, primero enseñando las rodillas de las féminas y poco después acortándose hasta prácticamente la mitad de los muslos. «Una mujer es tan joven como su rodilla» decía Mary Quant al hablar de la nueva falda, pronto convertida en un icono de Londres. El invento, presentado en un desfile el 10 de julio de 1964, le valió el título de Oficial de la Orden del Imperio Británico, otorgado por el palacio de Buckingham «por su contribución a las exportaciones inglesas».

Quant abrió su primera tienda en la calle de Kong’s Road de Londres, con el nombre de Bazaar. Además de inventar y comercializar la minifalda, promovió un arquetipo de mujer joven y delgada, creó diseños de medias estampadas y de pantalones de pata de elefante, así como de botas altas por encima de las rodillas. Y apostó por las mallas de colores, los jerséis acanalados y ceñidos, y los cinturones caídos.

Sin embargo, el editor de la revista Vogue en su versión británica opinó en su día que el verdadero creador fue John Bates en lugar de Mary Quant o André Courrèges, como sostienen otros muchos especialistas en moda.